¿La educación cambió para siempre?

El 2020 presenciamos cambios significativos en el orden mundial por la pandemia producida por la COVID-19. Con ello, las restricciones que ha desencadenado la cuarentena han afectado la forma en la que vivimos, hemos ido adaptándonos, desde el trabajo en casa, hasta conciertos virtuales.

Escuelas cerradas en el mundo por COVID.

Imágen tomada de: https://es.unesco.org/covid19/educationresponse

La educación no se queda atrás, en este sector los cambios no se hicieron esperar ya que las clases a distancia se hicieron obligatorias y necesarias en la mayoría de los países. En este artículo hablaremos de los retos que trajo y los que quedan por resolverse en materia educativa.


Clases online


La mejor forma de seguir con el sistema educativo y que los estudiantes no perdieran todo un año por la coyuntura del virus fueron las clases online. Desde la utilización de herramientas ya existentes como Zoom o Teams, hasta las mismas plataformas de colegios y universidades, el mundo virtual se volvió el foco en el que sucede lo más relevante en materia de educación. Por ello, los efectos no se hicieron esperar: el desinterés de muchos estudiantes, el fraude y en algunos casos la depresión, fueron las afecciones más recurrentes.


Aunque no todo fue negativo y es un momento para la exploración de alternativas y de adaptación tanto para los estudiantes como para los maestros, es claro que el impacto inmediato estuvo en el despertar de mejoras para combatir las brechas que deja este nuevo sistema.



¿Revertir o acelerar el progreso y la desigualdad?


Según la ONU, debido a la pandemia, 1500 millones de estudiantes han sido afectados porque su educación ha sido truncada. Muchas instituciones han tenido que cerrar debido a que no cuentan con las suficientes herramientas para dar clases online.

Por ello, es posible que se limite el ritmo en el que hasta el 2019, continuaba creciendo el índice de desarrollo sostenible para la educación.


De hecho, se advierte la necesidad de los gobiernos a actuar frente al control y reapertura y a priorizar el presupuesto en este ámbito para permitir el acceso virtual.


Otras problemáticas


Dentro de este panorama no hay que descartar las nuevas metodologías que han tenido que ser creadas especificamente para las clases online. No sólo por parte de los maestros al intentar despertar interés en los estudiantes, sino en el ámbito de la calificación.


La forma de calificar y el control sobre cada estudiante se vuelve complejo y es cada vez más dificil medir si los estudiantes realmente entendieron o si sus exámenes son resueltos por la infromación que encuentran en la red.


Foto de energepic.com en Pexels.


Fraude

Por ejemplo, en el caso de los fraudes y palgios se han hecho adelantos que incluso pueden implementarse en la presencialidad.


El problema de la 'copia' ha sido el pan de cada día con la nueva forma educativa ya que los estudiantes tienen todas las posibilidades de buscar en la web lo que necesiten para un examen, llamar a un amigo o preguntar por grupos de WhatsApp las respuestas.

Unas de las soluciones ha sido la inteligencia artificial ya que está permite generar un seguimiento más estricto que el que puede hacer un profesor en línea con 30 estudiantes bajo cámara.

A continuación, les mostramos un par de herramientas que ayudan a reducir los problemas de plagio.



Herramientas de evaluación en línea

Smowl

Smowl es un programa de IA, que precisamente ayuda a los profesores a ver qué es lo que

los estudiantes están haciendo en su pantalla y tener registro de sus búsquedas en internet o si abrieron un Excel, además de permitir la grabación del estudiante.

Sin embargo, esto no puede esquivar las copias que se crean entre estudiantes para resolver un examen, y algunos argumentan que viola la libertad individual.

Aleph

Otra forma de hacer frente a esta situación es la creación de un examen único, a partir de la sistematización de las preguntas y el parafraseo, se puede brindar un sistema educativo más personalizado y que evalúe a cada estudiante por separado.





Casos de éxito en América Latina


Sin embargo, en Latinoamérica se resaltan algunos casos positivos como el de Uruguay y México principalmente por tres cosas: ambos países ya estaban preparados para enseñar en el mundo virtual, la conectividad en los países permitía que los estudiantes se asistieran a clases fácilmente y había herramientas (computadores, celulares inteligentes, etc.) para conectarse.


Educación desde casa.

Foto de August de Richelieu en Pexels.


Aunque las últimas dos, son fundamentales y en ambos casos fueron promovidas por los gobiernos en diferentes planes educativos, la primera ha sido fundamental para que muchos de los estudiantes que si pueden tomar los cursos permanezcan en los programas, ya que uno de los motivos para la alta deserción estudiantil es también la renuncia de los estudiantes porque no creen que los profesores sepan dar clases virtuales adecuadamente.


¿Va a volver el mundo presencial?


Con la nueva cepa, países como Alemania entraron por primera vez en cuarentena para diciembre, por lo que lo más probable es que esto no sea tan pronto como lo esperamos.


Aunque en Bogotá la alcaldesa Claudia López mencionara que en el 2021 los niños regresarían a las escuelas "sí o sí", nada puede hacerse si de nuevo empieza otra cepa o si el contacto en las escuelas aumente el número de infectados y lleve el virus a las casas, provocando de nuevo que los centros médicos se queden sin cómo atender a tantas personas. Además, muchos padres no quieren tomar el riesgo de lo que conllevaría esta decisión.

Esto ignorando de todas formas la nueva cuarentena estricta en Bogotá, que por el momento deja muchas dudas sobre el tiempo que vaya a durar.




Universidades como la Central en Bogotá, apuesta a la educación mezclando lo presencial y lo virtual, que es a lo que le apuestan la mayoría de las instituciones y corriendo ya un riesgo alto.


Por otro lado, sin una vacuna que pueda actuar frente a una nueva cepa, es imposible decir que ya se mitigó el daño. Y aun así, el mundo como lo conocíamos cambió, tal vez en algún momento vuelva lo presencial, pero el aprovechamiento de lo virtual ya no tiene vuelta atrás.